
¡Madrid no solo apesta!
Debido a muchas causas, pero en los últimos años sobretodo al apoyo incondicional de la Comunidad de Madrid al estado de israel. Siendo representados como máximos exponentes de la mediocridad y la avaricia en las personas, por decir algo, de ayuso y almeida, es definitivo. Madrid apesta!! Pero por suerte no todo es política, estupidez humana o asesinos sin escrúpulos. No porque estos dos individuos tengan las manos manchadas con la sangre de los palestinos, al igual que aznar las tiene manchadas por los atentados de Atocha, no vamos a dejar de valorar cada pueblo del mundo por las personas que luchan cada día con ilusión de hacer este mundo un poquito mejor y hoy hemos tenido la suerte de dar con una esas personas.
Del apestoso hedor del poder al excitante aroma de las hierbas, las setas y los asados.
No está al final de un largo y tortuoso camino pero su situación le permite pasear con sus clientes para coger setas e hierbas que luego formarán parte de su menú.

Por la zona hay una serie de artesanos que les hacen la vajilla específica para cada plato. Del cabrero del pueblo te acercan su mantequilla de cabra tan sutil como sabrosa. Como dicen de si mismos son agricultores-recolectores. Por lo tanto la verduras e hierbas que cultivan. Y las setas e hierbas que recolectan tienen una gran presencia en su menú. Las truchas, pescadas por el cocinero y los lechales del cabrero. Todo esto desvela la pasión, el cariño y el mimo con que tratan a sus clientes.
Muchas gracias.






ANA MARI. OTRO COCINERO LOCO DE LA FAMILIA.
Está empezando a ser una tradición, si pasamos por Donosti hay que ir a Ana Mari. Desde hace algunos años el sheriff del restaurante es Assier corazón de dragon. Le conocimos en sus primeras batallas cociniles y ya era un guerrero de la cocina. Con el querer saberlo todo como lema, a trabajado en las grandes casas que creía necesarias para llegar a ser quien es hoy día. Un supercocinero con el corazón mas grande que una olla basculante. Y encima, el restaurante es bomba.
Empezamos con una interpretación del Pastel de Cabracho y el Talo de Txistorra, junto con unas anchoas limpiadas a mano y las mejores croquetas de jamón que habíamos comido en mucho tiempo. Terminamos los aperitivos con la Royal de Foie con gelatina de jugo de carne y cognac. Habíamos acabado con los vermuts y ya teníamos una botella de sidra, una de rosado y otra de blanco para afrontar los primeros platos de la jornada. Una locura de arroz con almejas. Unas Kokotxas a la romana sin harina. El guiso de Centolla a la Donostiarra con aire de hinojo y huevas de Trucha. Y el solitario Carabinero a la parrilla, que el pobrecico no necesita nada mas para ser perfecto.
Llego la hora de la verdad y se presenta ante nosotros un hermosa rodaja de piña junto a un Rodaballo de 1,5 kg a la parrilla con su Bilbaína emulsionada. ¡¡No te digo nada!! Textura perfecta, sabor a mar y brasas, la Bilbaína sedosa...Al final resulto que la hermosa rodaja de piña era un pure de patata montado con Aceite de Oliva Virgen Extra. ¡Hay que ponerse las gafas! Y por fin nuestra gran amiga. Uff. La Txuleta, con sus patatas fritas. Su ensalada de lechuga de caserio y su Pimientos de Piquillo jantreados. Ademas de esta gran comida tuvimos la suerte de poner trufa a todos los platos que quisimos, porque el Señor Butifarra había traído 3 trufotes dignos de oler. Los budistas tienen razón, el nirvana existe. Hay que sumar a la ecuación que ese día recuperamos a un hermano que habíamos perdido hace muchos años. Ongi etorri Lezama.